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Mejore notablemente su salud de forma sencilla y gratuita

Como sabemos, nuestra respiración es de gran importancia para nuestra salud. Lo que no todos saben es que sus beneficios no son sólo a nivel de absorción del oxígeno, sino que una respiración apropiada es altamente beneficiosa a nivel circulatorio, digestivo, psíquico, emocional y energético. Lamentablemente hoy en día nuestra función más vital está completamente alterada y deformada, lo que trae como consecuencias muchos problemas en diversas áreas de nuestra vida. Por fortuna, solucionarlo es muy fácil y está al alcance de todos.

 

En India existe el pranayama y en China se utiliza el Qi Gong; ambos métodos se enfocan enormemente en la importancia de permitir que el aire penetre correctamente en nuestro sistema y, tan importante como lo anterior, que salga de la manera apropiada. Ambas son técnicas milenarias, consideradas como unos de los factores preponderantes en la buena salud de los yoguis indios y los taoístas chinos. Para ellos, una respiración adecuada, además de alargar la vida y mejorar la salud en general, ayuda a calmar las emociones, la mente y restaurar el buen flujo bioeléctrico del cuerpo. Es más, medían la duración de la vida en el número de respiraciones y latidos del corazón, no en cumpleaños.

 

Nuestra sociedad actual es tan veloz que nos ha llevado a deformar nuestra inhalación y exhalación a niveles patológicos, de modo que lo único que hacemos es inflar la parte alta del pecho y levantar los hombros cuando queremos dejar que entre el oxígeno, y hacemos lo contrario cuando lo hacemos salir. Este movimiento es muy limitado, apenas usa la fracción superior de los pulmones, que sólo se corresponde con la tercera parte la capacidad total de estos órganos. Para lograr este movimiento, además, usamos los músculos intercostales para abrir la caja toráxica, lo que hace que signifique un esfuerzo excesivo e innecesario para el cuerpo.

 

Si observamos a los bebés y los animales, estos sólo mueven su vientre al respirar, como si fuese un globo. Ésta es la forma en la que un organismo en relajación desarrolla esta función orgánica. En cambio, la que se emplea normalmente se corresponde con un estado de alerta, preparado para la lucha o la huida, tal y como se nos entrena desde pequeños.

 

Las altas cantidades de estrés a las que se nos somete nos han llevado a desarrollar este movimiento pulmonar ansioso, que sólo nos altera y enferma más y más a medida que lo usamos. Tres respiraciones de estas equivalen a una diafragmática, que es la correcta.

 

Si utilizamos la respiración abdominal o diafragmática, que es la más natural en los seres humanos, nuestra salud aumenta considerablemente. Para realizar este movimiento, primero que nada, se utiliza el diafragma, que es algo similar a una “banda” muscular que está en la parte inferior de la caja toráxica y la une con la cavidad abdominal. Al inhalar, este músculo baja, halando los pulmones hacia abajo, creando un vacío en ellos, lo que permite la entrada del aire, y empujando el abdomen hacia delante. Con esta dinámica se utiliza la parte inferior de estos órganos, hace que tu capacidad pulmonar aumente hasta en 1.200 ml, ya que cada milímetro que desplazamos el diafragma la aumenta en 250-300 ml, con el mínimo desgaste físico.

 

 

Antes de proseguir, las mujeres embarazadas y gente con alguna clase de hemorragia interna no deben practicarlo.

 

Normalmente costará algo de trabajo dominar esta técnica, ya que muchos tenemos el músculo diafragmático atrofiado, luego de años sin uso. Es más, muchos médicos occidentales aún lo consideran una parte de importancia menor en el proceso respiratorio.  Para lograrlo es preferible hacerlo tumbados en una cama o en el suelo boca arriba, para así facilitar la relajación y el movimiento de partes nuestras que apenas conocemos.

 

Al inhalar hacemos que el vientre se infle como si fuese un globo. Sin forzar ni llegar al máximo de la capacidad, ya que tampoco es sano. Lo importante es hacerlo cómodamente y que no signifique un gran esfuerzo. Al bajar el diafragma, empuja automáticamente los órganos abdominales hacia delante, dándoles un suave masaje que favorece la digestión, el movimiento intestinal y los tonifica. El proceso debe hacerse de forma lenta, sin que sea incómodo. Lo ideal es poco a poco llegar al nivel de que no se escuche el aire al penetrar en el cuerpo y el vientre logre inflarse tranquilamente.

 

Ahora es ideal, según tu organismo lo permita, que el aire se retenga unos instantes dentro. Esto favorece la asimilación del aire y la oxigenación de la sangre, además de una correcta eliminación de dióxido de carbono.

 

Al exhalar, el vientre se relaja y el diafragma sube lentamente, reduciendo a los pulmones a su mínima expresión. Nuevamente, no debe hacerse de tal forma que sea incómodo. Como a través de este importante músculo pasan las venas que viajan desde el tren inferior al tren superior del cuerpo, al subir éste literalmente bombea la sangre hacia arriba, ayudando a la circulación sanguínea y quitándole carga al corazón, que debe hacer un sobreesfuerzo para permitir que la sangre suba por las venas. La exhalación debe ser tan lenta como sea cómodo.

 

Nuevamente, es ideal dejar los pulmones vacíos unos breves momentos, para vaciar completamente los alvéolos pulmonares, que son quienes le pasan el oxígeno a la sangre. Si no hacemos esto, quedan llenos de aire viciado y toxinas, dejando un mínimo espacio para la entrada al organismo de aire fresco y vitalizado.

 

Todo este proceso debe hacerse de forma natural, sin forzar nada y manteniendo la fluidez de sus movimientos, ligándolos como uno sólo de forma natural. La práctica hace al maestro.

 

Para incorporar este ejercicio tan saludable en otras posiciones corporales, es muy importante mantener una columna erguida para facilitar todo el proceso y para así mantener el abdomen firme.

 

Respirar correctamente equilibra el sistema nervioso simpático con el parasimpático, lo cual se traduce en una mayor capacidad para relajarse y en una menor sobreexcitación del individuo, por lo mismo, calma la ansiedad, la irritabilidad y mejora la inteligencia emocional del individuo.  En términos del Yoga, equilibra los chakras inferiores, especialmente el segundo, correspondiente a las funciones emocionales, creativas y sexuales; y el tercero, que se relaciona con los procesos mentales y la excitación nerviosa. Calma el pensamiento obsesivo, disuelve patrones emocionales y de comportamiento.

 

Esta es una de las formas más sencillas para recuperar o mantener una excelente salud a lo largo de toda tu vida. Es gratuita, está al alcance de todos, sólo necesita una práctica paciente y optimista. En pocos días estarás dándole un gran regalo a tu bienestar y sintiéndote como nunca antes.

 

Flor de Luz.

 

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